Tarde o temprano, casi todas las plantas sufren alguna plaga. Detectarla a tiempo es la clave, y muchas veces basta con remedios sencillos y suaves.
Cómo detectarlas pronto
Revisa cada semana el envés de las hojas, los tallos y las axilas de las hojas. Busca manchas pegajosas, telarañas finas, hojas amarillas o deformadas y pequeños insectos.
Las plagas más habituales
- Pulgón: pequeños insectos verdes o negros en brotes tiernos, que dejan una melaza pegajosa.
- Cochinilla algodonosa: bolitas blancas parecidas al algodón en tallos y hojas.
- Mosca blanca: diminutas moscas blancas que vuelan al mover la planta.
- Araña roja: puntos amarillentos en las hojas y finas telarañas, sobre todo con ambiente seco y caluroso.
Qué hacer primero
- Aísla la planta afectada para que no contagie a las demás.
- Retira a mano los insectos visibles o límpialos con un algodón humedecido en alcohol.
- Lava las hojas con agua y jabón potásico diluido siguiendo las instrucciones del envase.
- Repite el tratamiento cada varios días durante un par de semanas.
Otros remedios
El aceite de neem y el jabón potásico son alternativas populares de bajo impacto. Aplícalos siempre siguiendo las instrucciones del fabricante y prueba primero en una hoja, sin aplicar al sol fuerte.
Prevenir es mejor
- No abuses del riego ni del abono nitrogenado.
- Mantén buena ventilación.
- Limpia las hojas de polvo de vez en cuando.
- Cuarentena para las plantas nuevas durante unas semanas.
Si la plaga es grave o afecta a árboles y arbustos grandes, consulta con un vivero o un profesional.
Aviso: este artículo es meramente informativo. Las necesidades de cada planta dependen del clima, la exposición y el sustrato; ajusta los consejos a tu caso. Si tienes mascotas, comprueba siempre que las plantas que elijas no sean tóxicas para ellas.

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