Si nunca has tenido una planta viva por mucho tiempo, empieza por especies resistentes que perdonan los despistes. Estas son algunas de las más agradecidas.
Pothos (potos)
Trepadora de hojas verdes o variegadas que se adapta a poca luz y sobrevive a riegos irregulares. Riega cuando la capa superior del sustrato esté seca.
Sansevieria (lengua de suegra)
Muy resistente, tolera poca luz y sequía. Cuidado con el exceso de riego: es lo único que suele estropearla.
Zamioculca
De hojas brillantes y crecimiento lento, aguanta bien la sombra y necesita muy poco riego gracias a sus rizomas que almacenan agua.
Cinta (Chlorophytum)
Crece rápido, produce pequeñas plantitas hijas que puedes replantar y prefiere luz brillante indirecta.
Consejos generales para empezar
- Elige la planta según la luz real de tu casa, no solo por su aspecto.
- Usa macetas con drenaje.
- Cuando dudes, no riegues: es más fácil corregir la sequedad que el encharcamiento.
- Abónalas ligeramente en primavera y verano.
Si tienes mascotas
Varias de estas plantas, como el pothos y la sansevieria, pueden ser tóxicas para perros y gatos si las muerden. Comprueba siempre la toxicidad de cada especie antes de comprarla y colócalas fuera de su alcance.
Aviso: este artículo es meramente informativo. Las necesidades de cada planta dependen del clima, la exposición y el sustrato; ajusta los consejos a tu caso. Si tienes mascotas, comprueba siempre que las plantas que elijas no sean tóxicas para ellas.

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