El riego es la causa número uno de problemas en plantas de interior, y casi siempre por exceso, no por falta. No existe un calendario válido para todas: depende de la especie, del tamaño de la maceta, de la luz y de la estación.
La prueba del dedo
Introduce el dedo unos 2 o 3 centímetros en el sustrato. Si sale seco, toca regar; si sale húmedo o se pega tierra, espera unos días. Para macetas grandes, una vara de madera te ayuda a comprobar la humedad más abajo.
Cómo regar bien
- Riega despacio hasta que salga agua por los agujeros de drenaje.
- Vacía el plato a los 10 o 15 minutos: el agua estancada pudre las raíces.
- Usa agua a temperatura ambiente y, si tu agua es muy dura, déjala reposar un día.
- Riega preferiblemente por la mañana.
Cada cuánto, según el tipo de planta
- Suculentas y cactus: riega cuando el sustrato esté completamente seco, a veces cada dos o tres semanas.
- Plantas de hoja verde tropical: mantén el sustrato ligeramente húmedo, dejando secar la capa superior.
- Helechos: prefieren humedad más constante, sin encharcar.
Las estaciones importan
En invierno la mayoría de las plantas crecen menos y necesitan menos agua. En verano, con calor y más luz, el sustrato se seca antes y hay que revisar con más frecuencia.
Señales de que algo va mal
- Hojas amarillas y blandas, sustrato siempre mojado: exceso de riego.
- Hojas secas y crujientes en los bordes, tierra que se separa de la maceta: falta de agua.
- Moscas pequeñas sobre el sustrato: suele indicar humedad excesiva.
Un truco útil
Si dudas, es preferible esperar un día más. Muchas plantas recuperan antes de un pequeño descuido en el riego que de un encharcamiento prolongado.
Aviso: este artículo es meramente informativo. Las necesidades de cada planta dependen del clima, la exposición y el sustrato; ajusta los consejos a tu caso. Si tienes mascotas, comprueba siempre que las plantas que elijas no sean tóxicas para ellas.

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